Capturan a expolicía que mató a su hija
Tenía una condena de cadena perpetua por delito de violación con subsecuente muerte de la víctima.
Luego de huir de la justicia por el lapso de dos años, el expolicía Idubis Trujillano Bustamante (40) fue capturado por personal de la Policía de Juanjuí (San Martín). El individuo fue encontrado culpable de la violación y posterior muerte de su hija de doce años de edad.
Su captura se dio en la comunidad de Cuñumbuza, distrito de Juanjuí, en donde Idubis Trujillano se ocultaba luego de intentar evadir cumplir una condena de cadena perpetua por el crimen cometido en agosto de 2024.
La intervención fue ejecutada por efectivos de la Comisaría de Juanjuí, poniendo fin a casi dos años de búsqueda del sentenciado, considerado uno de los prófugos más buscados del país.
Trujillano Bustamante escapó durante la madrugada del 28 de agosto de 2024 del Hospital Regional de Lambayeque, donde permanecía internado desde el 9 de ese mes por un cuadro de hemorragia gastrointestinal y síndrome anémico. Pese a encontrarse bajo custodia de dos agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), logró fugarse del establecimiento de salud.
Debido a su condición de prófugo, el Ministerio del Interior lo incorporó al Programa de Recompensas del Estado, ofreciendo S/100,000 a quien proporcionara información veraz que permitiera su ubicación y captura.
Tras su detención en Cuñumbuza, las autoridades iniciaron las diligencias correspondientes para su traslado y reingreso al sistema penitenciario, donde continuará cumpliendo la condena impuesta por el Poder Judicial.
El prófugo se había alejado de la zona urbana y, según la Policía, se escondía aproximadamente a 40 minutos del lugar donde finalmente fue intervenido.
El comandante PNP Antonio Beraún García, jefe de la Región Policial San Martín, informó que Trujillano habría intentado borrar sus huellas utilizando otra identidad. En Juanjuí instaló un bar y se presentaba mento ser el hombre buscado por la justicia.
Los policías llegaron hasta el establecimiento con información relevante y fotografías del requisitoriado. Le solicitaron su DNI para verificar su identidad, pero el intervenido insistía en que se llamaba José y negaba cualquier vínculo con Trujillano. Sin embargo, ante las evidencias y la verificación policial, terminó admitiendo que era el hombre que figuraba en la lista de los más buscados.