Contraloría halla caos en limpieza de HRL
Auditoría destapa operarios fantasmas, escaleras de emergencia cochinas y pésimo manejo de residuos biológicos.
El Órgano de Control Institucional de la Gerencia Regional de Salud emitió el Informe de Visita de Control N.° 029-2026-OCI/0633-SVC, desnudando un severo e inaceptable descontrol en el servicio de limpieza, desinfección y manejo de residuos sólidos del Hospital Regional. Las demoledoras conclusiones de los auditores advierten que estas deficiencias ponen en riesgo la salud de los pacientes y la adecuada ejecución de las actividades médicas esenciales para la población.
La inspección fiscalizadora, ejecutada in situ, puso al descubierto que el Consorcio Omega (integrado por Qallarix Group S.A.C. y Berónica Mego Díaz), empresa que se adjudicó la millonaria buena pro por 730 días calendario mediante el Contrato N.° 30-2026-HRL-ULO, opera bajo la total informalidad en áreas críticas como Emergencia, Oncología, Hospitalización, Consultorios e Imagenología.
Se constató que en estos ambientes laboraba personal “fantasma” que ni siquiera figuraba en el padrón de asistencia oficial, teniendo que registrar sus nombres de forma manual al final del día. Aunque la empresa alegó flojamente que se trataba de reemplazos por renuncias de última hora, las autoridades hospitalarias confirmaron que la Unidad de Mantenimiento jamás autorizó ni validó dichos cambios. Por esta flagrante violación contractual, el consorcio afronta penalidades del 3% de la UIT por cada ocurrencia.
Los fiscalizadores evidenciaron que numerosos operarios realizaban sus labores en las áreas de salud pública sin portar fotocheck ni documento alguno que acreditara su identidad. Peor aún, se detectó que el personal laboraba con la indumentaria de protección incompleta o en mal estado. Esta desprotección del personal, sumada a la falta de identificación en zonas de alto riesgo de contaminación biológica, constituye otra falta grave que le costará al Consorcio Omega penalidades equivalentes al 1% de la UIT por cada infracción comprobada, de acuerdo a la tabla de sanciones de la Unidad de Mantenimiento.
La inspección arrojó hallazgos aún más perturbadores respecto al manejo de la bioseguridad. La Contraloría fotografió y dejó constancia de que las bolsas plásticas acondicionadas para la recolección primaria de residuos sólidos hospitalarios eran totalmente inadecuadas, ya que no cubrían el volumen total de los tachos. La deficiencia viola flagrantemente la Norma Técnica de Salud 114-MINSA/2018/DIGESA, la cual exige de forma obligatoria que las bolsas sean un 20% mayores que la capacidad del recipiente.