La violencia criminal vuelve a golpear con fuerza a Lambayeque. Una potente explosión despertó el terror entre los moradores del pueblo joven Santa Rosa, en Chiclayo, luego de que delincuentes detonaran un artefacto explosivo frente a una vivienda donde funciona un nego-cio de venta de comida.
El estruendo sacudió varias cuadras y dejó se-veros daños en el frontis del inmueble, mientras una familia completa lu-chaba por salvar su vida en medio del pánico.
Según relataron los testigos, un sujeto vestido con capucha de color ne-gro llegó hasta la zona en actitud sospechosa, dejó el explosivo frente a la vivienda y escapó rápida-mente antes de la detona-ción. Segundos después, el fuerte estallido rompió la tranquilidad del sector y obligó a los integrantes de la familia afectada a esconderse debajo de una cama y cubrirse con una colcha por temor a un segundo ataque.
Las imágenes poste-riores al atentado mues-tran el frontis seriamente afectado por la onda expansiva. Pese a la gra-vedad del hecho, los pro-pietarios aseguraron que nunca recibieron amena-zas, llamadas extorsivas, mensajes ni manuscritos, lo que ha incrementado el misterio y preocupa-ción alrededor de este nuevo atentado registra-do en Chiclayo.
Otro atentado encen-dió las alarmas en el dis-trito de Pueblo Nuevo, en la provincia de Ferreñafe. Sujetos desconocidos lan-zaron un objeto incendia-rio contra una mototaxi estacionada en la puerta de una casa ubicada en el sector ex-Fonavi.