Local
Publicado el Viernes, 13 de Marzo del 2026

Obra de colegio en Santa Rosa abandonada por cinco años

falso trabajador estafa con más de 15 mil
Obra de Capullitos de Santa Rosa abandonada

Directora denuncia que trabajos están paralizados hace 5 años, lo que obliga a niños a estudiar en aulas hacinadas este 2026.

A pocos días del inicio del año escolar 2026, la comunidad educativa del jardín Capullitos de Santa Rosa, en Chiclayo, enfrenta una situación crítica. La directora del plantel, Margarita Mejía Pita, denunció públicamente que la obra de mejoramiento del colegio fue abandonada por la Municipalidad Provincial de Chiclayo, entidad responsable de su ejecución, pese a que los trabajos se iniciaron hace aproximadamente cinco años.

Según explicó la autoridad educativa, la paralización del proyecto ha obligado a que los estudiantes deban iniciar las clases en condiciones inadecuadas. Este año, cada aula deberá albergar alrededor de 44 niños, una cifra que supera ampliamente la capacidad de los pequeños espacios disponibles, generando preocupación entre docentes y padres de familia.

Mejía Pita señaló que en una visita anterior, la alcaldesa de Chiclayo llegó hasta el plantel y aseguró que se tomarían medidas para mejorar las condiciones en las que los menores recibirían sus clases. Entre los compromisos anunciados figuraba la instalación de un aula prefabricada que permitiría aliviar el problema de hacinamiento. Sin embargo, hasta la fecha no se ha concretado ninguna acción, pese a que el inicio de clases está programado para el próximo 16 de marzo.

La directora cuestionó duramente a las autoridades municipales y responsabilizó directamente a la gestión edil por la situación que atraviesa la institución educativa. “Estamos de acuerdo con que se ejecuten obras de pavimentación, pero la educación también debe ser una prioridad. Los colegios no pueden quedar relegados”, expresó con evidente preocupación.

A esta problemática se suma el deterioro del local educativo. Debido a que la obra permanece inconclusa y sin vigilancia permanente, algunas personas utilizan el lugar para arrojar desperdicios e incluso quemar basura.

Frente a esta situación, los propios docentes han tenido que organizar jornadas de limpieza para mantener el plantel en condiciones mínimas.
 

Suscríbete a La Industria

Disfruta de nuestro contenido a diario