Paraderos informales se ubican en el centro de Chiclayo ante la total inacción y pasividad de los fiscalizadores.
La avenida Balta, en pleno corazón de Chiclayo, continúa convertida en un punto crítico por la presencia de decenas de mototaxis que operan como paraderos informales, pese a la vigencia de una ordenanza municipal que prohíbe este tipo de actividad en el cuadrante del mercado Modelo. La norma existe, pero en la práctica parece no tener efecto.
Imágenes registradas en las últimas horas muestran una larga fila de vehículos menores estacionados en la intersección de las avenidas Balta y Manuel Pardo, así como en las inmediaciones del principal centro de abasto de la ciudad. Los conductores permanecen durante varias horas, incluso hasta altas horas de la noche, esperando pasajeros y ocupando espacios públicos, sin ningún tipo de control.
La situación evidencia la ausencia de fiscalización por parte de la Municipalidad Provincial de Chiclayo. Durante el recorrido, no se observó la presencia de inspectores de Tránsito, personal de Serenazgo ni efectivos de la Policía Nacional que intervengan para hacer cumplir la normativa vigente o retirar a las unidades que permanecen en la zona restringida.
Mientras tanto, cientos de ciudadanos continúan abordando estas mototaxis sin inconvenientes, normalizando una práctica que infringe las disposiciones municipales y que genera desorden vehicular en uno de los sectores con mayor tránsito de la ciudad.
Comerciantes y peatones deben convivir diariamente con la congestión provocada por las unidades que ocupan calles y esquinas destinadas a la circulación.
Vecinos y usuarios cuestionan que, pese a los constantes operativos anunciados por las autoridades, los paraderos informales sigan funcionando sin restricciones. Advierten que la falta de acciones concretas transmite un mensaje de impunidad y debilita el respeto por las normas de tránsito.