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Publicado el Jueves, 02 de Julio del 2026

Lentitud burocrática pone en riesgo la represa Tinajones

Graves errores de diseño técnico comprometen la seguridad hídrica de toda la región Lambayeque.
Presa Tinajones corre grave peligro por negligencia

Burocracia y errores críticos de diseño técnico ponen en riesgo la seguridad hídrica de toda la región Lambayeque.

El Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT) vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Una serie de deficiencias técnicas y una exasperante lentitud burocrática ponen en peligro la obra de “Mejoramiento de la instrumentación y seguridad de la Pre
sa Tinajones”, un proyecto clave de más de 15.7 millones de soles que busca salvaguardar la infraestructura hídrica de la región Lambayeque.

El Informe de Hito de Control N° 0102026 OCI/0610SCC, emitido por la Contraloría General de la República el pasado 24 de junio, revela un escenario de negligencia que no solo amenaza con paralizar los trabajos, sino que expone a la presa a quedar desprotegida ante un eventual colapso eléctrico.

El primer gran golpe al proyecto radica en la instalación de la línea de media tensión de 5 kilómetros, que conectará la ciudad de Chongoyape con el reservorio. Pese a que el plan original exigía avanzar con el montaje de las estructuras, a la fecha los trabajos están completamente entrampados en la carretera ChiclayoChongoyape.

El PEOT inició las obras sin contar con la autorización de uso del derecho de vía que otorga el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).

La situación se torna crítica debido a que el MTC frenó el trámite exigiendo un requisito indispensable: la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Aunque el contratista, Consorcio Olmos Tinajones, alertó formalmente de este entrampamiento el 21 de mayo de 2026, los funcionarios del PEOT han demostrado una alarmante pasividad. Al cierre de la evaluación de la Contraloría, la entidad ni siquiera había contratado al especialista para elaborar dicho estudio ambiental, encontrándose apenas en la fase de formulación de los términos de referencia.

Con un plazo de ejecución que vence el próximo 3 de agosto de 2026, el retraso amenaza con convertir esta partida en “ruta crítica”. De ocurrir esto, el contratista estará facultado para exigir una ampliación de plazo y millonarios pagos por mayores gastos generales, los cuales saldrán directamente de los fondos públicos debido a la inacción administrativa.

El hallazgo más grave expuesto por el órgano de control apunta a un error de diseño que raya en la negligencia técnica. La presa Tinajones es considerada una “edificación esencial” según el Reglamento Nacional de Edificaciones, lo que la obliga a contar con un sistema de energía de emergencia de alta confiabilidad que garantice su operatividad automática ante cualquier corte del fluido eléctrico principal.

Sin embargo, los ingenieros que aprobaron el expediente técnico cometieron una flagrante incongruencia: mientras el cálculo de la máxima demanda del proyecto determinó que la presa necesita una potencia instalada de 77.57 kVA —proyectando una subestación de 100 kVA—, las especificaciones técnicas del contrato solo contemplan la compra de un grupo electrógeno de 30 kVA (con una potencia activa de apenas 26 kW). Para empeorar el enredo, los planos del propio proyecto contradicen las especificaciones y dibujaron un generador de 25 kVA.

GENERADOR COLAPSARÍA 

Se ha detectado que cualquiera de las dos capacidades propuestas en el expediente técnico resulta insuficiente para cubrir la demanda real de la presa.

De ocurrir un apagón o una emergencia sísmica, el generador eléctrico colapsaría de inmediato por sobrecarga, dejando a ciegas y sin energía a los motores, los tableros de control de las estructuras de entrada del túnel y las compuertas de descarga de la presa.

Ante este terrible panorama, el Órgano de Control Institucional informó de manera formal el documento al gerente general del PEOT, Luis Germán Piedra Núñez, otorgándole un plazo perentorio de cinco días hábiles para presentar un plan de mitigación urgente.

La seguridad hídrica de Lambayeque no puede seguir supeditada a expedientes mal elaborados y desidia gubernamental.
 

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