Un reciente informe de control concurrente de la Contraloría General de la República ha puesto bajo la lupa el servicio de mantenimiento eléctrico en Chiclayo. El Informe de Hito de Control N° 013-2026-OCI/4255SCC, emitido por el Órgano de Control Institucional (OCI) de Electronorte S.A., reveló tres situaciones adversas que ponen en riesgo la seguridad pública y la legalidad del servicio a cargo de la contratista Representaciones y Servicios Ingenieros S.R.L. (Reyser).
El primer hallazgo se localizó en la urbanización El Porvenir, donde se comprobó que el cableado de baja tensión instalado frente a una vivienda de tres pisos se encuentra a solo 85 centímetros de una ventana. El Código Nacional de Electricidad exige una distancia mínima de un metro para evitar electrocuciones.
La vulnerabilidad ocurrió porque Electronorte omitió presupuestar los distanciadores de acero en la orden de trabajo, exponiendo a la empresa a sanciones de Osinergmin. Por si fuera poco, la fiscalización en José Leonardo Ortiz detectó que un camión grúa operaba con una fuga de aceite hidráulico en los estabilizadores. Lo preocupante es que el control interno de la contratista reportó el vehículo en “buen estado”, obviando el peligro de un colapso mecánico.
Finalmente, el ente de control descubrió que el supervisor del Área de Media Tensión de la contratista, el ingeniero Marco Antonio Nunura Chumán, ejerce sus funciones con la condición de “No Habilitado” por el Colegio de Ingenieros del Perú.
+NOTAS
Esta falta de habilitación legal vigente abre los cuestionamientos sobre la validez y eficacia de todas las decisiones técnicas y administrativas adoptadas.