Más de S/ 2600 millones al año mueven los mercados
En Lambayeque, concentran el gasto en alimentos, sostienen miles de empleos y articulan una cadena productiva que va del campo a la mesa.
Cada vez que alguien compra un kilo de arroz en Moshoqueque, está participando sin saberlo en uno de los circuitos económicos más importantes del norte del país. Los mercados de abasto de Lambayeque no solo alimentan a las familias de la región, sino que también dan empleo, abas tecen a restaurantes, requie ren servicios de transporte y sostienen una red de negocios que dependen del movimiento diario de estos espacios. Al respecto, la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) informó que los 63 mercados de abasto de Lambayeque mueven más de S/ 2651 millones al año solo en gasto de alimentos, según cifras del Ministerio de Producción. Ese monto posiciona a Lambayeque como la tercera región con mayor flujo económico en este rubro a nivel nacional, solo detrás de Lima y La Libertad.
LOS MERCADOS MUEVEN LA CADENA
“Los mercados hacen que toda la cadena se mueva. El agricultor vende, el transportista moviliza, y el restaurante se abastece. Así, su efecto va más allá de las compras de la semana en los hogares. Genera un efecto dominó en el que se crea empleo, se requiere más servicios y el dinero circula dentro de la región”, sostuvo Carlos León, economista de REDES.
Además, los mercados son el principal cliente de los agricultores de la región: más del 70 % vende su producción directamente en estos espacios, según cálculos de REDES en base a la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA).
INVERSIÓN PRIVADA
“Lo que en economía llamamos ‘inversión privada’, puede sonar lejano, pero en realidad está mucho más cerca de lo que parece. Es lo que ocurre cuando un comerciante mejora sus condiciones de almacenamiento y logra vender más, o cuando necesita contratar a un trabajador para crecer. Ese trabajador, a su vez, usa su ingreso para comprar en otros negocios de la zona. Así, la inversión privada no se queda en una cifra abstracta: se traduce en actividad económica que se mueve y se multiplica dentro de la propia región”, explicó el especialista.
Sin embargo, para que esa inversión ocurra, genere empleo y crezca, necesita condiciones mínimas. En la práctica, un comerciante solo apuesta por ampliar su puesto, mejorar su infraestructura o contratar personal cuando percibe estabilidad y condiciones reales para recuperar y maximizar lo invertido.