Patrones de violencia deben ser eliminados de raíz
Tres casos graves en Motupe y Chiclayo evidencian el avance de agresiones y la débil respuesta de autoridades.
“Debemos erradicar el patrón de violencia que se ha asentado contra las personas”. Con esta contundente afirmación, la coordinadora del programa Red Poder Mujer de Lambayeque, Angélica Musayón Chira, alertó sobre el preocupante incremento de los casos de violencia en la región, situación que según indicó se ha agravado con tres recientes hechos de extrema gravedad: dos tentativas de feminicidio y un feminicidio registrados en el distrito de Motupe.
La representante señaló que esta problemática responde a un patrón de violencia profundamente arraigado desde hace muchos años no solo en Lambayeque, sino a nivel nacional. Explicó que las cifras actuales reflejan una realidad alarmante marcada por agresiones constantes que, en muchos casos, no son denunciadas debido a creencias erróneas que normalizan la violencia dentro del hogar, bajo la idea de que mantener una familia, incluso con maltratos, es lo mejor para los hijos.
Musayón Chira detalló que, en los primeros meses del año, la región Lambayeque ha registrado 689 denuncias por violencia. De este total, el 90,3 % corresponde a mujeres y el 9,7 % a varones, quienes decidieron romper el silencio y acudir a las autoridades. Asimismo, precisó que el grupo etario más afectado es el de 18 a 59 años, con un 66,5 % de los casos, seguido por menores de 0 a 17 años con el 29,9 %, y un 3,6 % en personas mayores de 60 años.
En cuanto a las modalidades de agresión, la funcionaria explicó que el 41,2 % corresponde a violencia física, el 38,9 % a violencia psicológica y el 19,7 % a violencia sexual, mientras que un mínimo 0,1 % está vinculado a violencia económica. Estas cifras evidencian la diversidad y gravedad de las formas de maltrato que afectan a la población.
La coordinadora también lamentó que el distrito de José Leonardo Ortiz continúe liderando los índices de violencia, con 97 denuncias registradas en el Centro de Emergencia Mujer, que involucran a hombres, mujeres, niños y adultos. A este le sigue la jurisdicción de la comisaría de Campodónico, lo que confirma la persistencia del problema en zonas altamente pobladas.
En el análisis provincial, indicó que Chiclayo encabeza las estadísticas con 499 casos, seguido de Lambayeque con 158 y Ferreñafe con 82 denuncias. No obstante, advirtió que estas cifras solo corresponden a los primeros meses del año y no incluyen los recientes hechos de violencia, los cuales continúan en aumento día a día.
Musayón Chira enfatizó que aún persiste una preocupante “cifra negra”, es decir, un número indeterminado de casos que no son denunciados. Esto se debe, en gran medida, a que muchas víctimas justifican el maltrato por haber crecido en entornos violentos o por temor a las consecuencias de denunciar.
FALLAS EN JUSTICIA Y VIOLENCIA
La representante de la mujer, Angélica Musayón Chira, cuestionó que las autoridades que imparten justicia no analicen integralmente los casos de violencia.
Señaló que no basta con los exámenes médicos, sino que también se debe evaluar la conducta social de los agresores y las verdaderas lesiones de las víctimas.
Advirtió que, en muchos casos, no se está haciendo justicia para quienes realmente han sido afectadas.
Asimismo, indicó que la falta de una adecuada tipificación de los delitos estaría favoreciendo a agresores, considerados potenciales feminicidas, quienes quedan en libertad y continúan representando un peligro.
Como ejemplo, mencionó el caso de una joven madre en Chiclayo que fue atacada por su expareja con unas tijeras en su vivienda y que logró salvarse gracias a la intervención de sus hijos.