Peleas y desorden golpean el mercado Modelo
Cierre de puestos y silencio del administrador desatan críticas por violencia y falta de control en el centro de abasto.
El cierre de los dos puestos involucrados en una violenta gresca y el silencio del administrador Hunter Mora marcan un nuevo episodio de descontrol en el mercado Modelo de Chiclayo. Lejos de calmar los ánimos, la falta de explicaciones y liderazgo ha encendido la indignación entre comerciantes, quienes cuestionan la forma en que se vienen manejando estos hechos dentro del principal centro de abasto de la ciudad.
La violencia vuelve a apoderarse de este concurrido mercado, dejando en evidencia un preocupante nivel de desorden y una administración duramente cuestionada por su inacción. Mientras comerciantes y trabajadores se enfrentaban a golpes en pleno horario de atención, el administrador optó por retirarse sin brindar declaraciones, lo que ha sido interpretado como una señal de debilidad frente a la crisis.
El hecho se registró en el sector piñatería, donde una disputa por la captación de clientes desató una brutal gresca entre dos comerciantes. Las imágenes son contundentes: un grupo de mujeres se abalanzó contra una de sus compañeras, mientras trabajadores de ambos puestos se sumaban al enfrentamiento, intercambiando golpes en los pasadizos. Otros intentaban separarlos, pero la violencia ya se había desbordado ante la mirada de compradores que transitaban por la zona.
Todo ocurrió el último fin de semana y a plena luz del día, con el mercado funcionando con normalidad, lo que agrava aún más la situación. La falta de control y de presencia efectiva de la administración permitió que el conflicto escalara sin que nadie pudiera contenerlo de inmediato.
Tras el incidente, se dispuso el cierre de los dos puestos como medida de sanción. Sin embargo, la polémica creció cuando se conoció que uno de los locales habría reabierto, generando dudas sobre la real aplicación de las medidas disciplinarias. Para muchos comerciantes, esto evidencia un manejo desigual y permisivo frente a hechos graves.
Una de las comerciantes afectadas denunció que este conflicto no es aislado, sino consecuencia de una constante disputa por los clientes. Según su versión, la agresión fue iniciada por su vecina, lo que la obligó a intervenir para defender a sus trabajadores, quienes habrían sido atacados.
Asimismo, acusó a integrantes del sector piñatería de burlarse de las decisiones adoptadas, lo que alimenta el clima de tensión e impunidad. “Aquí nadie pone orden”, sostuvo, al exigir mayor liderazgo y capacidad de gestión por parte de quienes dirigen el mercado.
El silencio del administrador Gunter Mora se ha convertido en uno de los puntos más cuestionados. Testigos indicaron que evitó declarar y se retiró rápidamente de la zona tras el enfrentamiento. A esto se suma el mutismo del personal administrativo, que tampoco ha dado explicaciones sobre la aparente contradicción.