Nueva cúpula de “La Gran Familia” sembraba el terror
Heredero de “Pepe Clavijo” lideraría red desde Chile; PNP confirma ingreso ilegal de dinamita a Chiclayo.
La nueva generación de la organización criminal “La Gran Familia” ha vuelto a encender las alertas en el norte del país, tras revelarse que familiares directos del extorsionador conocido como “Pepe Clavijo” estarían asumiendo el control de sus operaciones ilícitas. De acuerdo con información policial, el liderazgo recaería ahora en su hijo, Piero Clavijo, quien presuntamente dirige las acciones criminales desde Chile, manteniendo activa la nueva red dedicada a la extorsión y atentados con explosivos en la región Lambayeque.
En ese escenario, agentes del Área de Antiextorsiones de Divincri ejecutaron un importante operativo que permitió la captura de un sujeto clave vinculado al suministro ilegal de material explosivo. Durante la intervención, las autoridades decomisaron cartuchos de dinamita, detonadores y mechas, los cuales habrían sido destinados a perpetrar ataques contra establecimientos comerciales en Chiclayo, generando zozobra entre los ciudadanos.
Las investigaciones preliminares señalan que esta red no solo se encargaba de proveer los explosivos, sino que también participaba en la logística de los atentados.
Uno de los detenidos habría tenido un rol directo en el traslado del individuo que ejecutó la detonación de un artefacto explosivo en un local ubicado en la calle Elías Aguirre, en pleno centro de la ciudad.
Según confirmó el jefe de la región policial de Lambayeque, general Luís Ángel Bolaños Melgarejo, el material explosivo tendría como origen la minería ilegal en la zona de Pataz, en Trujillo. Estas mafias estarían abasteciendo a organizaciones criminales en Chiclayo, estableciendo una peligrosa conexión entre actividades ilícitas extractivas y delitos de extorsión urbana.
La desarticulación de la red criminal denominada “Los Demoledores de Cix” permitió evidenciar este nexo. Los restos de explosivos hallados en recientes atentados coinciden con los cartuchos decomisados durante el operativo, reforzando la hipótesis de un mismo circuito. Incluso se determinó que uno de los implicados trabajaba en una mina ilegal en dicha zona, facilitando el acceso a estos materiales.
Entre los intervenidos figura Carlos Jesús Fernández Acosta, señalado por la Policía como sobrino de “Pepe Clavijo”, quien cumplía funciones de conductor y apoyo logístico. De acuerdo con las autoridades, este sujeto, junto a un ciudadano extranjero aún no capturado, se encargaba de trasladarse hasta los locales extorsionados para dejar los explosivos, tras coordinaciones que incluían pagos mediante aplicativos móviles por montos menores, como 150 soles, para ejecutar los atentados.
Las diligencias se desarrollaron en dos puntos estratégicos: un hotel del cercado de Chiclayo y una vivienda ubicada en la urbanización Villa Hermosa.
En este último inmueble, los agentes encontraron once cartuchos de dinamita, doce detonadores ensamblados y fragmentos de mecha lenta, procediendo a la detención inmediata de cinco personas presuntamente implicadas en la organización criminal.
PEDÍAN 200 MIL SOLES
El operativo se originó tras la denuncia de un empresario que reportó ser víctima de extorsión por un monto de 200 mil soles.
Los delincuentes le enviaban mensajes amenazantes a través de WhatsApp y, como medida de presión, detonaron un artefacto explosivo en su local comercial City Ofertas Importadora.
La Policía ha informado que las investigaciones continúan y que la captura de otros integrantes de esta red sería inminente.
Este caso refleja la preocupante evolución de las organizaciones criminales, que no solo se reconfiguran, sino que heredan estructuras familiares, consolidando una nueva generación delictiva.
Los detenidos estan identificados como Jesús Férnandez Acosta, José Navarro Pariacuri, Jhonatan Valle Torres, Rosalina Pariacuri Rinza y Keyla Chucas Pariacuri.