“Equipos médicos están malogrados e inoperativos”
Informe revela fallas críticas en hospital Heysen que ponen en riesgo directo la vida de pacientes.
Un escenario alarmante ha quedado al descubierto tras el último informe de la Contraloría General de la República sobre el hospital Luis Heysen Incháustegui de EsSalud. El documento de Visita de Control N°. 259692025CG/SALUDSVC no deja margen a dudas: las deficiencias detectadas no son hechos aislados ni simples omisiones administrativas, sino fallas estructurales y operativas que comprometen directamente la vida, la seguridad y la dignidad de los pacientes.
El órgano de control advierte que estas “situaciones adversas” impactan de manera directa en la continuidad, oportunidad y calidad de las prestaciones de salud, configurando un escenario crítico en uno de los principales centros asistenciales de la región.
Entre los hallazgos más graves figura la existencia de equipos biomédicos obsoletos, con fallas técnicas o completamente inoperativos, lo que limita la capacidad de respuesta médica y retrasa diagnósticos vitales.
Uno de los casos más preocupantes es el del equipo de ecografía, cuyo transductor lineal permanece inoperativo desde hace más de dos meses, impidiendo la realización de estudios de partes blandas.
A ello se suma el tomógrafo, que presenta fallas mecánicas, movimientos irregulares y evidencias de deterioro, lo que ha obligado a suspender su uso. En un contexto hospitalario, estas carencias pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Las condiciones de infraestructura tampoco son alentadoras. La Contraloría detectó filtraciones en techos, paredes con presencia de moho en zonas cercanas a quirófanos y ambientes que no cumplen estándares básicos de salubridad.
Este deterioro no solo afecta la calidad del servicio, sino que incrementa el riesgo de infecciones intrahospitalarias.
El Área de Nutrición es otro foco crítico. El servicio, tercerizado a una empresa privada, opera en condiciones que rozan lo peligroso: cocinas a gas con balones expuestos sin protección, campanas extractoras fuera de servicio y ventilación inadecuada.
Esta situación no solo pone en riesgo la integridad de los trabajadores, sino también la calidad de los alimentos que reciben los pacientes.
En cuanto a las instalaciones eléctricas, el panorama es igual de preocupante. Se encontraron tableros de distribución sin diagramas unifilares, interruptores dañados, circuitos sin protección y tomacorrientes en mal estado, incluso en áreas sensibles como Emergencia y Endoscopía. El riesgo de fallas eléctricas, cortocircuitos o incendios es latente y permanente. La atención a los pacientes también evidencia un trato indigno.
Usuarios del Área de Endoscopía esperan su turno a la intemperie, sin techo ni protección frente al sol o la lluvia.
Los servicios higiénicos carecen de puertas individuales, vulnerando la privacidad, y varios ambientes presentan ventanas con vidrios simples, sin las condiciones de seguridad necesarias.
El informe es categórico al señalar que la Red Prestacional Lambayeque no ha adoptado medidas efectivas para garantizar estándares mínimos de seguridad hospitalaria. La falta de acción frente a estas deficiencias refleja una preocupante desatención institucional.