El gerente regional de Educación dio respuestas desatinadas sobre la infraestructura de los colegios y la falta de vacantes.
El inicio del año escolar 2026 en la región Lambayeque comenzó en medio de protestas, reclamos de padres de familia y serios cuestionamientos por la falta de vacantes. Según estimaciones del sector educativo, más de 4 mil escolares no han podido iniciar sus clases debido a problemas de infraestructura y falta de espacios en los centros educativos.
Pese a la magnitud del problema, el gerente regional de Educación ha intentado minimizar la situación, lo que ha generado mayor indignación entre padres y docentes, quienes aseguran que esta crisis se arrastra desde hace varios años sin que hasta el momento se adopten soluciones concretas.
Una de las protestas más visibles se registró con los padres de familia de la institución educativa Inmaculada, quienes se concentraron en el frontis del colegio Rosario mientras se realizaba la ceremonia oficial de inicio del año escolar. Los manifestantes cuestionaron que han pasado más de seis años desde que se inició la construcción del nuevo plantel, pero hasta la fecha la obra no ha sido culminada ni entregada a la comunidad educativa.
Los padres denunciaron que, ante la paralización del proyecto, los estudiantes vienen siendo trasladados constantemente a locales alquilados. Según señalaron, en lugar de levantar las observaciones técnicas de la obra y concluir el colegio, las autoridades optan por pagar alquileres mensuales sin explicar con claridad por qué la infraestructura educativa sigue inconclusa.
Además, indicaron que cada año los alumnos son cambiados de sede. Actualmente, los escolares han sido trasladados hasta el sector Las Palmas, en el distrito de La Victoria, una zona que consideran alejada y que incrementa los gastos diarios de transporte para muchas familias. Esta situación, aseguran, afecta directamente la economía de los padres y expone a los estudiantes a mayores riesgos durante sus desplazamientos.
Un problema similar afrontan los estudiantes de la institución educativa José Abelardo Quiñones, en Chiclayo. Padres y docentes denunciaron que, desde hace ocho años, los alumnos reciben clases en módulos prefabricados, sin que hasta ahora se priorice la construcción de su nueva infraestructura educativa, pese a que el colegio se encuentra a pocos metros de la sede del Gobierno Regional de Lambayeque.
Sobre esta situación, también se pronunció el secretario regional del SUTEP Lambayeque, Saúl Villalobos Llanos, quien advirtió que el inicio del año escolar está lejos de ser adecuado. El dirigente sindical señaló que miles de estudiantes podrían quedarse sin estudiar debido a la falta de vacantes y a las precarias condiciones de la infraestructura educativa.
“Como hemos señalado oportunamente, en algunos colegios hay exceso de estudiantes, con hasta 45 alumnos por aula, lo cual es totalmente antipedagógico. A esto se suma la pésima infraestructura, que dejaría a un promedio de 4 mil alumnos sin estudiar. Por eso no podemos hablar de un buen inicio del año escolar 2026”, sostuvo Villalobos.
El dirigente también cuestionó la reducción del presupuesto destinado al sector Educación, advirtiendo que esta situación agrava aún más la crisis.