Los exteriores del Hospital Regional eran una “laguna”, pero desde la 1:00 p.m. se empezó a desaguar.
Las consecuencias de la lluvia del miércoles se sentían ayer todavía, puesto que en varios sectores de Chiclayo los vecinos seguían clamando por ayuda para retirar el agua que inundaba sus calles y viviendas.
En varias zonas, sus calles parecían piscinas y en algunos casos que antes presentaban colapso del alcantarillado, los habitantes de los inmuebles no podían salir ya que el agua de lluvia se había mezclado con las aguas servidas, tal es el caso de la calle Mochumí en la urbanización Villa El Salvador.
Otro caso notorio fue en los exteriores del Hospital Regional, en el pueblo joven Santo Toribio de Mogrovejo, que desde el día de la lluvia permanecía inundado. Se supo que un grupo de moradores de una de las calles no permitía activar el pozo tormenta porque se temía que no funcione y más bien el agua vaya directo a sus viviendas.
Esto fue criticado por otros vecinos, quienes pedían presencia policial para activar los SARES (Sistema Alternativo de Recolección y Evacuación de Aguas de Lluvias).
INICIO
Según los afectados que tenían el agua a ras de sus viviendas desde el día de la lluvia, en horas de la tarde llegaron representantes del Ministerio de Vivienda y Epsel para sacar el agua con mangas hacia el pozo tormenta, pero otros vecinos se opusieron diciendo que no tenía caída.
A la 1:00 p.m. de ayer jueves, la Municipalidad Provincial de Chiclayo y el Ministerio de Vivienda lograron instalar las motobombas en los exteriores del Área de Emergencia del HRL para evacuar el agua mediante el SARE, y esto funcionó.
Anunciaron que las motobombas de Vivienda se quedarán en la zona ante cualquier nueva eventualidad, por que buscaban apoyo de entidades públicas o privadas para almacenar los equipos.
Otras zonas inundadas son las calles Margaritas y Naranjos, así como la cuadra 10 de la avenida Elvira García y García, en el pueblo joven Nueve de Octubre, donde las viviendas de los residentes se encontraban en medio de las aguas de lluvia, lo cual les impedía salir de sus casas.