Una alarmante crisis en la infraestructura educativa sacude a la provincia de Chiclayo. El director de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Chiclayo, Ali Sánchez Moreno, reveló que actualmente existen tres instituciones educativas con obras inconclusas y abandonadas, situación que ha obligado a cientos de escolares a continuar sus clases en locales alquilados o prestados que no reúnen las mínimas condiciones de seguridad, exponiéndolos a graves riesgos.
El funcionario detalló que entre los planteles más afectados se encuentran la institución educativa Inmaculada Concepción; Valle Hermoso, en el distrito de Monsefú; y un colegio del pueblo joven Santa Rosa, cuyas obras permanecen paralizadas desde hace bastante tiempo, sin fecha concreta de culminación. Como consecuencia, los estudiantes han sido reubicados en ambientes provisionales, muchos de ellos deteriorados, reducidos y carentes de servicios básicos.
Sánchez advirtió que la mayoría de estas obras paralizadas son responsabilidad directa de los municipios locales, por lo que la UGEL viene sosteniendo constantes reuniones con las autoridades ediles para exigir la inmediata reactivación de los trabajos. “No podemos permitir que la desidia administrativa siga perjudicando el derecho fundamental de nuestros niños y adolescentes a recibir una educación digna y segura”.
La situación en el local temporal de La Inmaculada es crítica. Según los mismos padres de familia, las aulas presentan fisuras estructurales, techos a punto de colapsar, puertas deterioradas, instalaciones eléctricas precarias y ausencia de servicios básicos como agua potable, lo que convierte estos espacios en verdaderas trampas de riesgo para los menores. Incluso, algunas edificaciones muestran un avanzado nivel de desgaste que compromete seriamente la estabilidad de su estructura.
Frente a este escenario, se han iniciado coordinaciones urgentes con el Gobierno Regional de Lambayeque para la instalación de aulas prefabricadas seguras, mientras se culminan las obras definitivas. Además, se espera la emisión de informes técnicos especializados que determinen si algunos locales pueden seguir siendo utilizados bajo estrictas mejoras o si deben ser descartados por completo.
Enfatizó que durante los meses de febrero y los primeros días de marzo se ejecutarán trabajos de subsanación de las deficiencias con la finalidad de garantizar un inicio del año escolar en condiciones mínimas. Sin embargo, advirtió que, de no concretarse soluciones inmediatas, la integridad física de cientos de estudiantes seguirá en peligro.