Un 52,2 % de la población peruana señala que los secuestros y desapariciones podrían haber ascendido.
La trata de seres humanos con fines de explotación sexual o laboral, el crimen organizado y la extorsión o los ajustes de cuentas continúan siendo las finalidades principales de las desapariciones en el país.
El uso de la IA para suplantar identidades en redes sociales se está consolidando como una de las herramientas más utilizadas por los criminales para atraer a sus víctimas, especialmente en el caso de los menores de edad. La tecnología biométrica ya se ha consolidado como un nuevo estándar de seguridad que permite acelerar la identificación rápida y segura de las víctimas de desapariciones o secuestros, especialmente en pasos fronterizos o en centros de acogida, lo que facilita el trabajo de las fuerzas de seguridad.
La compañía ya trabaja junto con distintas organizaciones sociales en todo el mundo, como My Family ID, para facilitar la captura preventiva de credenciales digitales en menores o ancianos para que, en caso de desaparición, sea posible acelerar su identificación y rescate.
La delincuencia continúa siendo una de las principales preocupaciones de la ciudadanía peruana. Así, un 52,2 % de la población señala este problema como el más importante del país de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INE). Dentro de estos delitos, destaca el de los secuestros y desapariciones, que podrían haber ascendido hasta los 21 000 a finales de año, con un promedio de 51 denuncias diarias de acuerdo con la Defensoría del Pueblo y la Policía Nacional, que apuntan a un crecimiento de más del 18 % respecto al año anterior.
MENORES DE EDAD
Los menores de edad, que ya acaparaban el 52 % de los casos reportados hasta julio, y especialmente las mujeres con el 57,7 % de las denuncias representan al sector de la población más afectado según los datos de la Defensoría, en muchos casos con el objetivo final de someter a las víctimas a trata de seres humanos con fines de explotación sexual o laboral, aunque continúan repitiéndose casos relacionados con la extorsión o con ajustes de cuentas.
En muchos casos, además, los delincuentes se valen de la tecnología, especialmente de la IA, para suplantar identidades en redes sociales a fin de captar a sus víctimas con engaños de todo tipo, algo que no sería posible si solo se recurriese a servicios debidamente contrastados y validados por las autoridades, y si en ningún caso se compartiese información personal sin la garantía que aporta la autenticación y verificación biométrica de identidades, poniendo así a salvo a las víctimas del uso malintencionado de esta información.
SECUESTROS AL PASO
En este contexto, en el que los conocidos como “secuestros al paso” con fines de extorsión económica se hacen cada vez más habituales, la tecnología biométrica se ha consolidado ya como un estándar de seguridad que no solo previene los movimientos bancarios no autorizados por los secuestradores, sino que también facilita la recuperación y rescate de los afectados, más teniendo en cuenta que, de acuerdo con la PNP, las posibilidades de rescate rápido disminuyen drásticamente pasadas las primeras 24-48 horas.
Para entender el impacto real de esta tecnología, consideremos a una familia en Puno que decide registrar las huellas dactilares de su hija de 9 años de forma preventiva. El proceso toma apenas minutos desde el celular de los padres, sin necesidad de acudir a ninguna oficina ni contar con conexión a internet en ese momento. Si la menor llegara a desaparecer, las fuerzas de seguridad podrían cotejar sus credenciales biométricas en cuestión de segundos en el puesto fronterizo de Desaguadero, en el aeropuerto de Juliaca o en cualquier albergue del país, multiplicando exponencialmente las posibilidades de un rescate.
Así, entidades como Identy.io, compañía en identificación biométrica y gestión de credenciales digitales, ya trabaja con entidades sociales internacionales cediendo su tecnología para poder prevenir y mitigar las consecuencias de los secuestros y desapariciones, especialmente en menores de edad y ancianos. En Perú, las soluciones de Identy. io están diseñadas para ser interoperables con el sistema AFIS del RENIEC, que cuenta con más de 40 millones de registros biométricos de ciudadanos peruanos, lo que permite un cotejo en tiempo real y fiable en cualquier parte del mundo.
SE CONSOLIDA LA BIOMETRÍA
Así, la biometría se consolida ya como una herramienta imprescindible para acelerar la identificación y recuperación de las víctimas.
Gracias a la existencia de bases de datos biométricos de carácter centralizado, es posible identificar las víctimas en situaciones en las que intenten voluntariamente o no cruzar un paso fronterizo, si han sufrido algún tipo de incidente de tráfico o si su identidad se ha visto alterada de alguna manera.
Además, esta tecnología permite llevar a cabo también progresiones de edad, que recrean cuál sería la apariencia de la víctima pasado determinado tiempo teniendo en cuenta sus credenciales digitales originales. Así, en el caso de que sea necesario denunciar una desaparición, es posible aportar esta valiosa información para que, si se produce la lectura de las credenciales de la víctima en un control fronterizo o al registrarse en un hotel o en un centro de acogida, por ejemplo, se pueda alertar de forma automática a las fuerzas de seguridad, reduciendo el tiempo necesario para el rescate.
Según Jesús Aragón, CEO de Identy.io, “a lo largo de los últimos años hemos visto continuas demostraciones sobre cómo la biometría contribuye a reducir el fraude por robo de identidad en sectores como el bancario o en las telecomunicaciones, por citar solo algunos. Ahora po demos dar un paso más y contribuir con uno de los fines más nobles que existen, que es preservar la seguridad personal de los usuarios. Poniendo nuestra tecnología a disposición de entidades sociales como My Family ID, contribuimos directamente a garantizar esta seguridad frente a cualquier acto delictivo, proporcionando a las personas formas fáciles y eficientes de prepararse, protegerse y, si es necesario, ayudar a la resolución de delitos que afectan tan gravemente a los peruanos como los secuestros”.
Esta tecnología que ha desarrollado captura las 10 huellas dactilares con prueba de vida pasiva, esto es, sin que el usuario necesite llevar a cabo ningún movimiento o acción predefinida por ejemplo, mover la cabeza de una determinada forma para detectar que se trata de una persona real y no de un doble digital. Todo ello, desde el celular del usuario utilizando su cámara y un flash.
Este sistema funciona de forma fiable en casi cualquier condición de iluminación y procesa todos los datos de forma local en el dispositivo, por lo que no es necesario contar con una conexión a Internet en el momento de la captura de la información.