Local
Publicado el Viernes, 28 de Febrero del 2020

Cuestionan interés del Gobierno hacia problema del arsénico

Decano del Colegio de Ingenieros criticó “ligereza” con la que Ejecutivo abordó la contaminación

 El decano del Colegio de Ingenieros de Lambayeque, Ciro Salazar Montaño, cuestionó la actitud del Gobierno Central desde que se conoció sobre la contaminación del agua de algunos distritos de la región con arsénico. El titular de dicha orden profesional indicó que la responsabilidad del Ejecutivo no solamente se debe remitir a las declaratorias de emergencia (Mórrope), sino, el acompañamiento y la propuesta constante de soluciones.

“Esto viene desde el 2018, lo que pasa es que el Gobierno Central lo tomó muy ligeramente y se limitó a declarar en emergencia al distrito de Mórrope. Pero, qué son las emergencias, facilitar el manejo presupuestal de los tres niveles de gobierno (…). Lo han abordado con mucho facilismo, a ellos (Ejecutivo) solo les costó lanzar las declaratorias de emergencia, pero de ahí se despreocuparon y lo han dejado en el aire”, manifestó.

“Aquí los reclamos no son por la pavimentación de una calle o la construcción de una vereda, sino, que se trata de un problema de lesa vida. En estos momentos, mientras conversamos, un poblador de estos distritos afectados por la contaminación con arsénico está tomando esa agua y se está condenando a la muerte. Así de grave es el problema”, agregó el decano, durante el desarrollo de un foro donde, precisamente, se tocó esta problemática.

Salazar Montaño sostuvo que las autoridades del Gobierno Central deben mostrar una real preocupación por dicho dilema, ya que no solo es Mórrope o Pacora los distritos donde se ha identificado contaminación con arsénico y otros metales pesados que atentan contra la salud; se han sumado Mesones Muro, en Ferreñafe, y el sector de Los Sauces, en la jurisdicción de Pimentel.

“No solo se trata de arsénico, porque tengo los resultados de los análisis que se han hecho en los diferentes pozos y existe bacterias, coliformes fecales, metales pesados como sulfato, nitrato y otros (…). Son más de 250 mil lambayecanos que viven en la zona rural de la región y solamente unos 2500, es decir el 1%, toma agua clorada apta para el consumo humano; el resto toma agua directamente (de pozos)”, detalló.

Para concluir, el decano precisó que es urgente que las autoridades trabajen de manera conjunta en busca de soluciones definitivas para la contaminación con arsénico. En este foro se habló de la posibilidad de construir pozos con más de 100 metros de profundidad, distancia en la que ya no habría presencia de metales pesados; o el abastecimiento con agua superficial, que demanda de otro tipo de infraestructuras (canales).

 

Suscríbete a La Industria

Disfruta de nuestro contenido a diario