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Publicado el Jueves, 28 de Noviembre del 2019

Al rescate de una costumbre ancestral

Con la técnica del telar de cintura, buscan conservar su identidad y contribuir al medio ambiente
Una institución educativa que carece de los servicios básicos, pero quiere demostrar a todos que no existen límites cuando se trata de contribuir al desarrollo de su comunidad, está llevando a cabo un proyecto que busca conservar su identidad cultural, cuidar el medio ambiente y generar una fuente de ingresos económicos.
 
Se trata del colegio Señor de la Divina Misericordia, ubicado en el caserío Huaca de Barro, a 15 minutos del distrito de Mórrope; donde los estudiantes y maestros tuvieron la idea de cambiar las bolsas plásticas por morrales y alforjas elaboradas con la técnica del telar de cintura. Un conocimiento ancestral, que practican los adultos, pero con el tiempo se ha ido perdiendo en las nuevas generaciones.
 
Fue cuando, en el mes de setiembre del presente año, convocaron a una asamblea de padres de familia, para identificar a quienes conservan esta tradición y desde ese entonces, 130 escolares de nivel secundario semana tras semana utilizan las horas de Educación para el Trabajo para aprender a hilar, con ayuda de las mamás artesanas y de sus profesores Nestor Chinguel y Elmer Bances.
 
El patio de la institución educativa se llena de color y vida. Los niños y las niñas, juegan boliches, yaces, trompos y corren de un lugar a otro. De pronto, suena el timbre indicando el final del recreo y un grupo de adolescentes del quinto grado, amarra su telar de cintura a las vigas que sostienen el techo y se sienta en el falso piso para iniciar con sus clases. Entre ellos, sonríen, conversan y se apoyan unos con otros. Este cuadro se repite cada día.
 
Sin embargo, un aspecto muy importante nos llama la atención. El número de mujeres y varones interesados por aprender más sobre esta técnica ancestral es parejo. Elmer Bances, contó que desde el primer momento, todos se mostraron de acuerdo y no pusieron ningún pretexto, a pesar que según la historia, son las féminas en su mayoría las que se dedican a esta actividad. En Huaca de Barro se está desterrando el machismo y eso es un gran avance, añadió.
 
DIFUSIÓN
Con un poco de temor por las cámaras que tienen frente, pero con mucho amor por difundir sus aprendizajes adquiridos en estos casi dos meses, los alumnos de la promoción, manifestaron que es una de las mejores experiencias que les tocó vivir durante su época escolar. Por tanto, les gustaría que sus conocimientos trasciendan en los escolares de toda la región.
 
El profesor Nestor Chinguel, señaló que uno de sus objetivos para rescatar el tejido de telar de cintura es visitar otras instituciones educativas del distrito de Mórrope y la provincia de Lambayeque. No obstante, reconoció que hace falta mayor atención por parte de las autoridades a la cultura Mochica, en este caso, de la Gerencia Regional de Educación a través de la Ugel Lambayeque.
 
“Nosotros no contamos con una infraestructura adecuada porque somos un colegio antiguo, pero nos adecuamos y hacemos nuestras actividades al aire libre, en el campo. No queremos que nuestras costumbres se pierdan, por el contrario, que los chicos aprendan algo que les sirva para la vida”, subrayó.
 
A su turno, Elmer Bances, resaltó el atractivo turístico que tiene el caserío, como su nombre lo indica, se trata de las ruinas arqueológicas Huaca de Barro, que desde hace muchos años ha perdido su valor; pero con los talleres de telar de cintura, pretenden que los adolescentes se interesen por su cultura y cuando crezcan defiendan su patrimonio.
 
Mientras tanto, acotó, continuarán fortaleciendo este proyecto y escribiendo una nueva historia para su comunidad.
 

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