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Publicado el Martes, 26 de Marzo del 2019

Oficialismo exige a gerente regional dar paso al costado

La gerente regional, María Castro, perdió el respaldo de la consejera oficialista, Gisella Fernández.
 Cada vez se tornaría más insostenible la relación entre la gerente general del Gobierno Regional de Lambayeque (GRL), María Castro Grosso y el legislativo regional, cuya mayoría aprobó hace poco interpelar sus casi tres meses de trabajo.
 
Pero esta situación estaría llegando a su límite, ya que de los cuatro consejeros oficialistas que respaldaban a Castro Grosso, ahora la funcionaria habría perdido el apoyo de la oficialista, Gisella Fernández Muro.
 
“La señora gerente regional debe tomar conciencia de la problemática que está acarreando acá en la región. No puedo desconocer que ella es una profesional muy competente, pero está ocasionando un problema político al equipo de consejeros que le está viendo cierta debilidad desde la gestión, creo que la señora debe hacer un autoanálisis”, afirmó Fernández.
 
La consejera añadió, que en el autoanálisis que le pide a la funcionaria debe considerar los pro y contra de su permanencia en la región.
 
“No es cuestión de encapricharse y ver quién gana, si gana el equipo de consejeros o no; si bien el Consejo Regional le está cuestionando su trabajo, ella debe fijarse bien qué está haciendo, qué es lo que está causando malestar a los consejeros”.
 
 
¿PASO AL COSTADO?
 
Dicho esto, se le preguntó a la consejera si este autoanálisis que le exige a la gerente debería venir con una autocrítica, la cual conllevaría a que María Castro dé un paso al costado.
 
“Claro, podría hacerlo, por qué no…hay muchas mujeres contadoras, administradoras competentes que pueden ocupar este cargo, no solamente ella”, aseveró.
 
Fernández Muro también se refirió al mensaje que Castro Grosso envió tras la aprobación de la interpelación en su contra, cuando señaló (en nota de prensa) que vulneran sus derechos, no solo al empleo, sino sus derechos de mujer y su condición de discapacidad.
 
“Creo que hombres y mujeres estamos en la misma condición y capacidad, su discapacidad física no la limita para ocupar un cargo, pero tampoco hay que utilizarlo para victimizarse, eso no me parece correcto”, aseguró.
 
 
SIN AVANCE
 
Por último, la consejera oficialista reconoció con preocupación que todo este asunto de la interpelación retrasa el avance de la gestión.
 
“Me preocupa que no logramos avanzar, nos estamos enfrascando en un tema de una persona y la región no es una persona, la región necesita avanzar en su proyectos, necesita despegar, estamos totalmente atrasados, tenemos tres meses de gestión y nuestros colegas consejeros también tenemos que aportar ordenanzas para ayudar al Ejecutivo al desarrollo de la región”, acotó.

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