Caos e informalidad desbordan las calles de Chiclayo
Denuncian descontrol por paraderos informales, ambulantes y falta de autoridad municipal y policial en Chiclayo.
El caos se ha convertido en una escena cotidiana en las principales calles de Chiclayo. Lo que antes eran vías destinadas al libre tránsito, hoy están tomadas por paraderos informales, comerciantes ambulantes y vehículos estacionados durante horas, generando congestionamiento, desorden y poniendo en riesgo la seguridad de miles de peatones.
Uno de los puntos más críticos continúa siendo el entorno del mercado Modelo. En esta zona, motocicletas y mototaxis permanecen estacionadas por largos periodos, mientras taxis forman extensas filas ocupando carriles completos. A ello se suma el comercio ambulatorio que se ha extendido sobre las veredas, incluso en sectores donde la Municipalidad Provincial de Chiclayo instaló rejas para darles “seguridad”, obligando a las personas a caminar sobre la pista, exponiéndose al constante paso de vehículos.
La situación no es exclusiva del principal centro de abasto. En diferentes avenidas de la ciudad se observan vehículos estacionados en zonas prohibidas e incluso alrededor del parque principal, donde las normas de tránsito parecen haber perdido vigencia.
Mientras tanto, los operativos de fiscalización resultan insuficientes. Personal de la Gerencia de Transportes de la Municipalidad y efectivos de la Policía de Tránsito realizan interdesorden vuelve a instalarse y la informalidad recupera el control de las vías.
Frente a esta realidad, el presidente de la Asamblea de Delegados de Organizaciones de la Sociedad Civil de Lambayeque, Jorge Alarcón Gasco, cuestionó la falta de liderazgo de las autoridades para recuperar los espacios públicos y garantizar el cumplimiento de las normas.
Según indicó, el crecimiento de la informalidad demuestra que no existe un verdadero plan para ordenar la ciudad ni para brindar alternativas a quienes trabajan en las calles. A su juicio, el problema dejó de ser únicamente comercial para convertirse en un asunto de gobernabilidad.
Gasco fue más allá al señalar que detrás del descontrol existirían actos de corrupción que deben ser investigados. Afirmó que constantemente recibe denuncias sobre presuntos cobros de cupos a comerciantes ambulantes para permitirles permanecer en dedeterminados sectores de la ciudad.
“Esto ya no solo refleja desinterés. La corrupción ha ganado las calles de Chiclayo. Existen denuncias sobre cobros para dejar trabajar a los ambulantes y también antecedentes de trabajadores vinculados al control del tránsito que terminaron involucrados en procesos judiciales por favorecer actividades ilegales”, sostuvo.
El dirigente aseguró haber conversado directamente con comerciantes informales, quienes le habrían confirmado que personal municipal acudiría periódicamente a exigir pagos para permitirles continuar ocupando espacios públicos.
“Los mismos comerciantes me cuentan que llegan a cobrarles y que incluso se producen discusiones cuando alguno se niega a pagar o reclama. Son hechos que deben ser investigados porque afectan la confianza de la ciudadanía”, manifestó.