La Contraloría General de la República, mediante el Informe de Control Concurrente N° 0052026OCI/5343SCC, ha identificado situaciones adversas que ponen en riesgo la calidad y la vida útil de la infraestructura vial que se ejecuta con recursos del Estado.
Durante el periodo de evaluación, los auditores realizaron inspecciones de campo donde se constataron fallas visibles. Uno de los hallazgos más preocupantes se localizó en la intersección de las calles Porculla y Arequipa Norte, donde se verificó la existencia de fisuras en los martillos de concreto de las veredas, apenas poco tiempo después de haber sido vaciados.
El equipo de control detectó que, además de las grietas, la empresa contratista mantiene el encofrado de madera sin retirar en diversos tramos, una práctica que impide verificar el acabado final del concreto y que denota un desorden en el proceso constructivo. Según el acta de inspección N° 012026OCIGORE, estas deficiencias no fueron observadas a tiempo por la supervisión de la obra, permitiendo que el defecto se mantenga.
La Contraloría advierte que estas fallas técnicas, de no ser corregidas de inmediato, derivarán en un rápido deterioro del pavimento y las zonas peatonales, lo que obligaría a futuras reparaciones con fondos públicos adicionales.
La falta de un curado adecuado del concreto y el uso de materiales que no cumplen estrictamente con las especificaciones técnicas serían las causas de estas fisuras prematuras.
El informe ha sido notificado al gobernador regional de Lambayeque para que se exija a la empresa ejecutora la subsanación de los martillos de concreto dañados y el retiro de todo material excedente de la obra.
+NOTAS
Los vecinos de Túpac Amaru exigen una obra que dure décadas y no una infraestructura con daños incluso antes de ser inaugurada oficialmente.