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Publicado el Lunes, 30 de Marzo del 2026

El 60 % de conductores es víctima de extorsión

Mafias imponen pagos diarios ante inacción policial.
El 60% de choferes estan pagando cupos

Dirigente advierte que mafias imponen pagos diarios ante inacción policial y temor generalizado

La criminalidad organizada ha puesto contra las cuerdas al sector transporte en la región Lambayeque. El dirigente de los transportistas, Wilson Miñope Carbajal, lanzó una advertencia alarmante: al menos el 60% del transporte informal viene siendo víctima de extorsión por parte de bandas criminales que operan con total impunidad, imponiendo el pago de cupos diarios bajo amenazas directas contra la vida de los conductores y sus familias.

“Los conductores están pagando porque sienten que no tienen otra salida. Prefieren eso antes que denunciar y quedar expuestos”, afirmó con preocupación. Según explicó, el miedo ha terminado por imponerse sobre la confianza en las autoridades, generando un escenario de silencio que favorece el crecimiento de estas organizaciones delictivas.

Miñope detalló que numerosos transportistas han intentado denunciar estos hechos en diferentes dependencias policiales; sin embargo, se han encontrado con demoras, trabas burocráticas y, en algunos casos, una preocupante falta de atención. “Nos dicen que esperemos, que volvamos otro día o simplemente no nos atienden porque ya hemos denunciado antes. Eso genera una desconfianza total en la autoridad”, cuestionó.

El dirigente agregó que, en muchos casos, tras intentar formalizar una denuncia, las amenazas se intensifican, lo que termina por obligar a los choferes a ceder ante las exigencias de las mafias. Así, el pago de cupos se convierte en una especie de “seguro” forzado para poder seguir trabajando y evitar represalias violentas.

El denunciante, advirtió, no solo afecta al transporte informal, debido a que al menos el 15% del transporte formal en Lambayeque también estaría siendo extorsionado.

Incluso, reveló casos extremos en los que empresas han sido directamente atacadas por estas organizaciones criminales.

“A dos empresas les quitaron sus vehículos y las amenazaron con prenderles fuego. Tuvieron que pagar fuertes sumas de dinero para poder recuperarlos”, denunció.

Pese a las reuniones sostenidas con autoridades policiales y funcionarios del sector transporte, Miñope lamentó la falta de resultados concretos frente a esta crisis. “Todo queda en promesas. Nos dicen que están trabajando, pero en las calles la realidad es otra. La delincuencia sigue avanzando”, enfatizó.

Asimismo, expresó la creciente preocupación del gremio ante el riesgo de que la situación se agrave aún más. “No queremos que Chiclayo se convierta en lo que hoy son ciudades como Lima o Trujillo, donde la extorsión ya ha sobrepasado todos los límites”, advirtió.

Finalmente, sostuvo que las cifras conocidas podrían ser solo una parte del problema real, exigiendo acciones inmediatas.
 

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