Comerciantes improvisan colocación de techos
Negociantes de carnes e hidrobiológicos del Modelo instalan techos provisionales con recursos propios.
Los comerciantes del mercado Modelo de Chiclayo, especialmente del sector de carnes e hidro biológicos, se han visto obligados a tomar medidas por su propia cuenta para proteger sus puestos ante la falta de respuesta de las autoridades locales y regionales.
La medida consistió en la instalación de techos provisionales, financiados con recursos propios y según las posibilidades económicas de cada vendedor, ante la ausencia de un plan claro para colocar los techos definitivos prometidos desde enero.
En un recorrido por los sectores afectados, se constató que los puestos de carnes cuentan con techos de calamina, pero en la zona de pescados los techos siguen siendo de plástico, lo que deja los productos expuestos a las lluvias y aumenta el riesgo de pérdidas.
El comerciante del sector de carnes, César Vilchez, explicó que esta decisión responde a la necesidad de proteger su mercancía y mantener la actividad comercial, ya que las autoridades responsables del mantenimiento del mercado no han ofrecido una solución inmediata ni un cronograma concreto para la instalación de los techos y aleros definitivos.
Por su parte, Esther, otra comerciante, aseguró que la paciencia de los vendedores se ha agotado.
“Ya no esperamos nada de las autoridades. Nos prometieron los techos y los aleros, los retiraron y hasta ahora no han sido repuestos”, señaló. Dijo que la situación se agrava por los constantes colapsos de los desagües que provocan inundaciones en los pasadizos, afectando no solo a los puestos, sino también a los clientes y a la circulación dentro del mercado.
Los comerciantes advierten que, ante las lluvias intensas anunciadas para marzo, la problemática se intensificará, afectando tanto a los puestos de carnes como de pescados.
Por el momento, los vendedores del interior del centro de abasto cubren sus puestos únicamente con calaminas compradas con su propio dinero, dejando los pasadizos y áreas comunes sin protección, lo que demuestra el abandono y la falta de planificación de las autoridades de Chiclayo.