Informe detalla fisuras, fallas eléctricas y equipos obsoletos que ponen en peligro a pacientes y personal.
La Contraloría General de la República advirtió que el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, de la Red Prestacional EsSalud Lambayeque, presenta serias deficiencias en su infraestructura y operatividad que representarían un grave peligro para la seguridad de los asegurados, pacientes y trabajadores. Así lo revela el Informe de Visita de Control N°. 25 968-2025-SG/SALUD-SVC, en el que se identificaron seis situaciones adversas que afectan la continuidad de los servicios priorizados.
Uno de los hallazgos más preocupantes está relacionado con la infraestructura del área administrativa, la cual presenta fisuras y grietas en techos y paredes debido a su antigüedad.
Según el informe, estas condiciones convierten a la edificación en inhabitable y con alto riesgo de colapso, poniendo en peligro la integridad física del personal administrativo, médicos y usuarios que a diario acuden al establecimiento.
La Contraloría también detectó que varios equipos biomédicos, especialmente los destinados al diagnóstico por imágenes, se encuentran obsoletos, con fallas técnicas e incluso inoperativos.
Se precisa que estos equipos cumplieron su ciclo de vida útil en diciembre de 2024, por lo que el servicio ha sido tercerizado a una empresa privada. No obstante, se constató durante la fiscalización que dos equipos de rayos X rodantes, el equipo de estereotaxia y un ecógrafo continúan en funcionamiento pese a su antigüedad, lo que podría comprometer la calidad y seguridad de los diagnósticos médicos.
Otra situación crítica corresponde a las instalaciones eléctricas del hospital.
El informe señala que diversos ambientes no cuentan con condiciones óptimas de operatividad, carecen de diagramas unifilares y señalización adecuada que permita identificar sus funciones.
Además, se hallaron tomacorrientes en mal estado, tableros de distribución de energía quemados a causa de cortocircuitos y la ausencia de interruptores diferenciales, incrementando el riesgo de accidentes eléctricos que podrían afectar tanto a pacientes como a trabajadores.
En la denominada “casa de fuerza”, la Contraloría advirtió que solo funcionan dos calderos antiguos, mientras que un tercer caldero y un generador eléctrico se encuentran inoperativos.
Asimismo, el hospital depende de tres tanques hidroneumáticos para el abastecimiento de agua, situación que podría generar serias contingencias ante una eventual falla del sistema.
También revela deficiencias en la unidad de lavandería, que opera con tres lavadoras centrífugas antiguas y una sola plancha.
Este servicio es considerado deficiente y representa un riesgo sanitario, ya que el inadecuado lavado de la ropa hospitalaria podría afectar la salud del personal y de los propios pacientes.
Estas observaciones han generado preocupación entre los trabajadores y asegurados, quienes temen que las condiciones actuales del hospital deriven en emergencias mayores, por lo que esperan intervención inmediata.
ALTOS RIESGOS EN EL HOSPITAL
En el Área de Nutrición del hospital Almanzor Aguinaga Asenjo, la Contraloría Constató deficiencias técnicas en ocho marmitas con más de 50 años de antigüedad, las cuales presentan constantes fugas de vapor que afectan su potencia, rendimiento y la adecuada preparación de los alimentos para los pacientes.
En la denominada casa de fuerza, se verificó que existen tres calderos antiguos que continúan operativos, así como tanques hidro-neumáticos y calenta-dores con más de 47 años de uso, los cuales no estarían funcionando de manera eficiente, generando riesgos en el suministro de agua y vapor para los servicios hospitalarios.
De igual forma, en la unidad de lavandería se evidenció que las lavadoras industriales antiguas trabajan con un esfuerzo superior a su capacidad real, lo que podría ocasionar fallas, retrasos en el servicio y riesgos sanitarios.