Salud
Publicado el Lunes, 04 de Marzo del 2019

Sedentarismo, grasas y estrés eleva riesgo de infartos cardíacos

El sedentarismo y la ingesta de comida alta en grasas, sal y azúcares condiciona a la aparición de un infarto cardíaco.
Este mal cardíaco se origina por una obstrucción parcial o total de alguna de las tantas arterias que tiene el corazón humano, similar a un infarto cardíaco.
 
Al infarto cardíaco también se le conoce como infarto al miocardio porque este es el músculo cardíaco que se va muriendo por el bloqueo de una arteria. Mientras los tejidos del miocardio van perjudicándose, esto origina una serie de irregularidades en el ritmo cardíaco conocido como arritmias, lo que a la larga puede originar el temido infarto.
 
Si bien existen factores de riesgo que pueden incrementar la posibilidad de un infarto cardíaco como la diabetes, el nivel de colesterol alto, el tabaquismo y la hipertensión, son una serie de condiciones las que pueden sentenciar la muerte de alguien por un ataque al corazón, según el cardiólogo Percy Robles.
 
CONSEJOS DE PREVENCIÓN

1. ACTIVIDAD FÍSICA
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que una persona practique al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada. No hacer ejercicio de forma periódica, explicó el cardiólogo Robles, no permite que el corazón bombee suficiente sangre y permita la acumulación de placas de colesterol en el corazón. Estas se pueden desintegrar, bloquear las arterias cardíacas y originar un infarto.
 
La alimentación que abunda lamentablemente en el Perú es alta en sal, azúcar y grasas y es ese tipo de alimentos que deben evitarse para que una persona prevenga los infartos cardíacos porque también permiten el coágulo de grasa en las arterias.
 
“La persona debe alimentarse con una dieta rica en verduras, frutas, carnes cocidas, pero principalmente sancochadas o a la parrilla”, agregó el médico cardiólogo.
 

2. MANEJAR EL ESTRÉS
 
El estrés ha sido registrado como una de las grandes epidemias a la salud mental a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La alta competitividad y el afán por conseguir bienes materiales están perjudicando a la población. Eso ocasiona que hasta los infartos cardíacos afecten a jóvenes, dijo Robles.
 
Para manejar el estrés es necesario que una persona aprende a autorregular sus emociones con yoga, tai chi o meditación, recomendó el especialista en salud cardíaca.
 

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