Un sismo de magnitud 6.5 ha sacudido ayer la costa sur de Puerto Rico. Hasta el momento las autoridades puertorriqueñas han confirmado la muerte de un hombre de 73 años. La víctima murió al recibir el impacto de una de sus paredes mientras dormía en Ponce, la principal ciudad del sur del territorio caribeño.
El centro de alertas de tsunamis del Pacífico ha dicho que “no hay una amenaza significativa de tsunami”, pero sí “una pequeña posibilidad de olas cerca de las costas del epicentro”.
“Fue súper fuerte. He podido escuchar vibraciones en todos lados”, ha dicho un testigo a 14 kilómetros del epicentro. Otro testigo, este en Caimital, a 67 kilómetros del punto donde se ha producido el sismo, ha dicho que el temblor ha durado unos 30 segundos”.
El terremoto ha causado un apagón que ha afectado a todo el territorio y ha obligado a cerrar varios centros educativos. La Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE) espera recuperar el servicio eléctrico, al menos de forma parcial, durante las próximas horas y en su totalidad al mediodía. Las demás infraestructuras de la isla se mantienen operativas a la espera de un examen más pormenorizado que se llevará a cabo durante las próximas horas.
Este lunes, otro temblor de 5.8 golpeó el sur de Puerto Rico y causó daños en diversas viviendas en las localidades de Guanica y Guayanilla. Además, muchos coches quedaron dañados.
En redes sociales también se compartieron imágenes que parecían mostrar daños importantes en la ciudad de Guayanilla, de unos 20 000 habitantes, así como en la cercana Guanica. El alcalde de esta ciudad dijo a una televisora local que la iglesia de la ciudad colapsó durante el sismo.
Según el Centro de Alerta de Tsunami, no hay riesgos de que el movimiento sísmico provoque un tsunami.
Este terremoto es el más fuerte de una serie de temblores que han sacudido la isla desde finales de diciembre. Los sismos han causado importantes daños materiales.