¿Y si mi pareja tiene un hijo?

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Trixsi Vargas
Especialista en sexualidad de APROPO

En el mundo moderno que vivimos los divorcios y separaciones son como el pan de cada día; es muy común encontrarse con hombres solos pero con hijos, o madres solteras. “Soy padre” o “soy madre” te confiesan en alguna de las citas, y, entonces, una mezcla de miedo y sorpresa circulan tu mente.

“Aunque te digan ¿Para qué complicarse con alguien que tiene un hijo, si puedes conocer solteros y solteras?”, este consejo es poco atendido por quienes ya cayeron en las redes de cupido, entonces, se recomienda manejarse con suma madurez emocional.

Cuando hay hijos de las anteriores relaciones, la adaptación se hace un poco más complicada. Por un lado están nuestros propios sentimientos hacia ellos, por el otro los de ellos hacia nosotros y hacia nuestra actual pareja, y de esta hacia ellos.

En el caso de aquellas personas que también tienen hijos, la situación es mucho más fácil. Pero, en cambio, para alguien sin hijos, la cosa es mucho más complicada. Por un lado, la nueva pareja no sabe cómo actuar frente a la relación que lleva su pareja con el padre o la madre del niño. Y, por otro, es usual que se vea frustrada la ilusión de unirse a alguien libre con quien pueda empezar una vida de cero.

Es muy común que empiecen a sentir celos del pequeño. Este sentimiento es comprensible al inicio de la relación, durante la adaptación; de persistir pasados los seis meses, entonces lo más probable es que sea una manifestación de que no estás apta(o) para una relación de este tipo.

Para los hijos, también es difícil ver a sus padres formar un nuevo hogar con alguien que no es uno de sus padres, siempre estará el deseo de verse como la familia feliz y unida que siempre soñaron, y que las cosas pueden volverse a arreglar. Pero ver la nueva pareja de uno de sus padres los hace enfrentarse con la dura realidad que aquel sueño feliz no será posible, por lo que es frecuente encontrar sentimientos de rivalidad, y de falta de comprensión.

Pero no todo es negativo. Una relación de este tipo también te permite saber cómo se desenvuelve como padre o madre la persona que te interesa. Hay quienes dicen que es mejor alguien con hijos que sin hijos, porque ya está experimentando y afrontando la gran responsabilidad de educar a un niño.